¿Mantendrías una relación sexual con el novio/a de tu amigo/a?

Encuestas anteriores

Si haces click aquí; podrás ver los resultados de las encuestas anteriores y comentarlas.

13 mayo 2008

Relatos Autobiográficos

La encuesta de estas dos últimas semanas ha tenido miga:

Y como creo que se lo merece, voy a dedicarle el post de esta semana. Y me va a tocar mojarme...

Según los votantes (21 en total), la historia autobiográfica por excelencia es Ella; seguida de muy cerca por Sólo una noche, Sorpresa y La oficina. Atrás quedan Para ti, El garaje, Látex y Striptease.

Como supondreis, ninguna de ellas es completamente autobiográfica. Algunas situaciones, aunque reales en esencia, estan un poco trucadas para que los/las afectados/as no se reconozcan en ellas, o para que la gente que me conoce en persona no sepa detalles escabrosos de mi vida sexual, y los disfrazo de ficción.

No obstante, uno tiene lo que se busca, y cuando puse esta encuesta ya sabía que tendría que dar una respuesta sincera sobre lo que preguntaba.

Lamento deciros que "Ella" no es real; ni siquiera se puede decir que estuviera basado en un hombre y que le haya cambiado el sexo por diversión; es completamente fictíceo; así como también son completamente inventados "Sorpresa" o "Látex".

"Sólo una noche" es, como habeis adivinado, autobiográfico. También lo son "Para ti" (aunque ninguno de los dos hombres era mi pareja) y "Striptease" (eso sí, el final fue diferente).

Sobre los otros dos, diré que no son reales en cuanto a haber pasado, aunque sí he fantaseado con ello.

Espero vuestros comentarios...

06 mayo 2008

Recuerdo

- ¿Te acuerdas? (la voz tiembla)

- Quizá... (ella empieza a sentirse acorralada, se le tensan los músculos de la espalda imperceptiblemente)

- Solía agarrarte fuerte de las caderas y empujar, tomarte como algo de mi propiedad... (se ríe, jocoso, disfruta del momento) me gustaba amarrarme a tu culo, siempre tan duro.

- Si, me acuerdo (un poco molesta quizás, no piensa darle lo que él ansía. Ya no le hace tanta falta)

- Te gustaba que te cogiera la coleta y tirara de ella... (la voz se vuelve más suave, evocadora) la mayoría de mis castigos eran por eso, debías decir "No", y en cambio no parabas de pedirme más. Cuántos latigazos te podrías haber ahorrado... (acaricia la mano femenina que reposa, tranquila, sobre la mesa)

- Sí (le interrumpe, no quiere oírlo). Ahora ya no hago esas cosas (ahora la que se ríe es ella, juguetona, se sabe en posesión de otra realidad, y retira la mano con disimulo, como si la necesitase para atarse la cabellera)

- Deberías hacerlo, estabas muy guapa suplicando que te permitiera tener un orgasmo, que te lo regalara yo (pícaras, las palabras intentan en vano perforar la máscara de ironía de la chica)

- Y tú te regodeabas en tu poder... (su voz se desvanece suavemente, transportada al pasado), me enseñaste mucho...

- Nunca supiste agradecérmelo como debías (una carcajada se le escapa, quiere recuperar el dominio sobre ella y recurre a trucos ya obsoletos)

- ... (no contesta, no sabe si complacerle o mantenerse distante)

- Pero me daba igual, porque me volvías loco (la mira directamente a los ojos, persigue minar su resistencia)

- Sí, aunque al final, eso no sirvió de mucho (busca de reojo el reloj y hace un gesto que indica que se ha hecho tarde). Debo irme... (se levanta, sus labios se acercan a la mejilla del hombre y posan sobre la mejilla un beso dulce)

- ¿Tan pronto? (parece sorprendido, aunque no lo está)

- Sí, va siendo hora de que deje descansar un poco a mi esclavo (coge una correa que descansa en el respaldo de la silla) ¿verdad, cariño? (susurra dirigiéndose a un chico que espera, sentado a su lado, que la cuerda le guíe a la salida)

Él la observa marcharse, erguida y felina como se le impone a una buena ama, y rememora con un nudo en la garganta aquellos tiempos en que fue la sumisa más dominante que jamás conocería.