29 junio 2005

Para ser uno

Tu boca recorre mi vientre y empapa mis sentidos de suaves y húmedas caricias.

Tu lengua es pincel que dibuja sobre mi lienzo las esquinas eróticas que encuentra a su paso.

Tus labios sobre mis labios y bebiendo de mi, que ya no soy.

Espiral que embriaga nuestros sentidos, emborracha nuestras manos de caricias prohibidas.

Dos que pueden unirse, dividirse y juntarse de nuevo en la cúspide del placer.

Emociones que escapan de la cama, que juegan a buscarse, como nuestras manos.

Ahora somos uno, seremos dos de nuevo.

Oleadas de olores inundan el aire de fantasía,
de olor a cuerpos desnudos y a deseo.

Soy tu dueña, tu esclava, tu amante y tu amada,
bajo tus sábanas me haces mujer y te hago hombre.

Nos unimos en un todo y dejamos de ser hombre y mujer
para ser piel, sudor, deseo.

Para ser uno.

1 comentario:

angel dijo...

Bello espacio, intensa fraseología poética que se arroja a la unidad del deseo recíproco y compartido, el otro en el uno. Ha sido un gusto descubrirte.


Saludos...