27 marzo 2006

Algo que sentir

Placer...

entre mis brazos los tuyos,
arañarte la espalda,
jadearte en el oído,
sentirte penetrándome.

Deseo...

piernas abiertas al infinito,
lamer tu sexo inquieto,
acariciar tu cuerpo,
ansiarte una y otra vez,
fuego eterno que no consume.

21 marzo 2006

Pereza

Tumbada en la cama, abandonada al placer de su cuerpo desnudo rozando las sábanas, dejando volar el pensamiento por la espalda de quien ocupa su cama.

La pereza que hace años sentía por desvestirse se había cambiado por la reticencia a levantarse y abandonar el lecho en el que tanto había disfrutado.

Rememoró las caricias tímidas, sus pezones alzándose desafiantes, su cuerpo ansioso, su sexo húmedo. Volvió a sentir el sabor amargo en sus labios, el pene erecto en su boca, la lengua recorriendo sus otros labios.

Y mientras pensaba, una mano recorre la curva del muslo cómplice, deteniéndose en ese culo tantas veces agarrado con pasión, sintiéndose de nuevo excitada. Casi sin darse cuenta, rozó con su pelo la nuca de su amante y apretó el pecho contra su espalda.

Él despierta y la mira con el brillo del deseo en los ojos. Un beso, húmedo y largo, sella la petición: Ámame, que me da pereza volver al mundo real.

14 marzo 2006

Viuda Negra


Te siento, en cada una de mis gotas de sangre...

DESEO

oxidándome la razón,
transformándome el pensamiento,
perdiéndome en la obsesión,


TUS MANOS

MI PECHO

tres segundos para estallar

una eternidad para recordar

.
.
.
.

tus dedos acariciando mi sexo húmedo y palpitante,
mi lengua recorriendo el universo de tu pene erecto.

DOS CUERPOS

un movimiento

UN ANIMAL INSACIABLE

mi ansia

UNA NOCHE ARDIENTE

la última para ti porque luego

.
.
.
.

voy a comerte.

07 marzo 2006

Maligno Influjo


Tú,
maldito bastardo...
¿Cuándo empecé a odiarte? ¿Cuándo transformé ese odio en amor? ¿Qué beso forzado fue el primero en ser deseado? ¿Cuántas noches te he esperado ansiosa?
Tú has sacado lo peor de mí, robándome la inocencia, pisoteándome, anulando mis defensas, seduciéndome. Y ahora que soy tuya, ¿me abandonas?
Sustituyes mi firme determinación por unos labios tímidos y unas tetas incipientes. Desdeñas mi habilidad y ensalzas su inexperiencia.
Se parece tanto a mí hace unos años... ¿Hubo otras antes que yo? Claro que sí. Esas otras manos también se volvieron amantes. El miedo también abandonó esos otros ojos. Y ahora, ¿pretendes alejarte de mí? Cuan iluso eres.
¿Crees en serio que te dejaré marchar?

NUNCA

Sintió como el hierro penetraba suavemente en el corazón. Él abrió los ojos y la miró un instante. Cuando lo comprendió ya estaba muerto.

01 marzo 2006

Hoguera

Son tus labios caricias aterciopeladas escondidas entre ásperas sábanas,
enloquecedores y vibrantes,
suspiros deslizándose por mi vientre.
En tus manos me quemo,
entre tus brazos ardo.
Tus ojos llama que enciende mi deseo,
dedos recorriendo mi espalda sudada,
fuego que me consume,
extasiándome,
desesperándome.
Soy toda piel, y mi piel es la tuya.