07 marzo 2006

Maligno Influjo


Tú,
maldito bastardo...
¿Cuándo empecé a odiarte? ¿Cuándo transformé ese odio en amor? ¿Qué beso forzado fue el primero en ser deseado? ¿Cuántas noches te he esperado ansiosa?
Tú has sacado lo peor de mí, robándome la inocencia, pisoteándome, anulando mis defensas, seduciéndome. Y ahora que soy tuya, ¿me abandonas?
Sustituyes mi firme determinación por unos labios tímidos y unas tetas incipientes. Desdeñas mi habilidad y ensalzas su inexperiencia.
Se parece tanto a mí hace unos años... ¿Hubo otras antes que yo? Claro que sí. Esas otras manos también se volvieron amantes. El miedo también abandonó esos otros ojos. Y ahora, ¿pretendes alejarte de mí? Cuan iluso eres.
¿Crees en serio que te dejaré marchar?

NUNCA

Sintió como el hierro penetraba suavemente en el corazón. Él abrió los ojos y la miró un instante. Cuando lo comprendió ya estaba muerto.

5 comentarios:

Chary dijo...

Vaya... no espera un final así... y pensar que puede llegar a ser tan real... Me dejas sin palabras, como tantas veces lo consigues.

Besos cansados, pero firmeS!

Kepa dijo...

No llego a entender esa clase de amor....

Sé que pasa cada día, que los seres humanos somos así, pero sé que en esa misma situación, yo me doy media vuelta y....adiós....

Besitos.

Sergio dijo...

Jo, yo te imagino en situación... y se me hiela la sangre.

Eddy dijo...

Somos seres humanos, nada perfectos, besos, bye

adri dijo...

siempre nos pasa lo mismo a los dependientes, aunque yo tengo la desgracia que no me sale odiar a mis ex...

Es todo siempre muy largo y doloroso. Besos.