22 mayo 2007

Sombrero



Un sombrero cubre levemente su desnudez. Con él, se siente a salvo de las miradas lascivas que provoca. Sobre su piel sólo siente la brisa que, juguetona, eriza la piel de sus pechos. Sobre su pelo, desafiante, el sombrero de copa.

Se siente libre, y aunque se sabe indiscreta, no le importa llevar la mano a sus pezones erectos. Acariciarlos mientras se observa en el escaparate de una tienda. Su sexo se humedece y la presencia de un dependiente al otro lado del cristal incrementa su deseo. Se sabe intocable, resguardada detrás de la transparencia del cristal. Completamente vestida únicamente con un sombrero negro.

4 comentarios:

j dijo...

No sé si habrás leído LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL SER, de Milán Kundera. Con este post del sombrero me has recordado aquella novela porque hay un hilo erótico muy bonito en torno a un sombrero. No te la pierdas.

Sherezade dijo...

Por supuesto que la he leído. De hecho, esto es un homenaje a todos aquellos que la leyeron.

La foto es de la peli que se hizo sobre el libro (que también es muy buena, amén de poco conocida).

Besitos

Ruys dijo...

Luego ya no hay un acabar... el cuerpo, sigue siendo cuerpo, el cerebroen alguno de esos lugares misterosos, guardo el olor y la presión que hicieron cada una de sus uñas... el sabor y la imagen paciente... para siempre voverla ver entre sus masturbaciones matutinas

Jose - sexshop dijo...

El sombrero, sobre todo el femenino es una prenda sensual

Recordemos la peli "nueve semanas y media"

Saludos