24 septiembre 2007

Lectura de poemas



El pasado viernes leí por primera vez mis poemas en público y en voz alta.

Ruego disculpeis que el tema de hoy no sea erótico; pero ante un ataque de narcisismo, he decidido subir los vídeos a Youtube y, lógica e inevitablemente, enlazarlos aquí.



21 septiembre 2007

Placeres tortuosos

Esos tortuosos placeres, las inconfesables fantasías, pesadillas de cuerpos consumidos por la lujuria que asaltaban su mente cuando el día se convertía en noche y le llevaban al borde de la locura.

Bajo la luna, se henchía su imaginación, perdiéndose por bosques oscuros de deseos ardientes. Era su piel fuego incandescente, suavidad que acariciaban las sábanas, ansiosa de caricias que nunca llegaban. Animal, en busca de una pasión que convirtiera su anhelo en una explosión de sensaciones, de pechos turgentes, de muslos húmedos e inquietos, de amantes inagotables.

Se revolvía en el lecho, sudoroso, libidinoso, desenfrenado, indecente, obsceno; hasta que el cansancio rendía al fin sus párpados con el amanecer y le sumía en sueños breves e insuficientes que le dejaban imágenes vagas de mujeres desnudas, la entrepierna melosa y el cuerpo abatido.

10 septiembre 2007

Observada


Te miraba desde lejos, pero a la vez estaba tan cerca que podía sentir cómo tu piel se erizaba al sentirte observada. Inclinaste levemente la cabeza, acariciándote con suavidad el pelo, provocando más de una mirada de deseo. Ajena al mundo que te rodeaba, y a la vez inquieta al no encontrar el motivo de la incomodidad que te invadía.

Algo me decía que tu ropa interior se iba humedeciendo, revelando cuánto te gustaba ser objeto de miradas encubiertas. Lo supe porque te removiste en el asiento, intentando en vano obviar que estabas excitándote. De nada sirvió que escrutases los rostros que te rodeaban, buscando unos ojos fijados en tu cuerpo. Nadie dentro del local te prestaba atención.

Sentí una punzada al ver cómo te humedecías los labios rojos, mordiéndolos ligeramente, y te supuse nerviosa, anhelando evitar la situación pero sin querer que terminase. Te imaginé desnuda en mi cama, rendida tu cabellera roja sobre mi almohada, erectos los pezones y ansioso el sexo, invitándome a adentrarme en él. Adiviné tus curvas desnudas, la morbidez de tus caderas, la docilidad de tus suspiros. Me olvidé de observarte, me zambullí en mis pensamientos, y al despertar de mi letargo, habías abandonado el bar.

No te vi marchar y no pude buscarte, pero quedó en el aire el fragante olor de tu perfume.


05 septiembre 2007

Shakira - Las de la intuición

Después de ver este vídeo, a uno le entran ganas de ponerse a jugar con cueros y falditas; aparte de ser una clara invitación sexual (incluso me atrevería a decir que se acerca perversamente a la sumisión); me parece muy fetichista, y para corroborarlo, busco en el diccionario de la Rae la definición de esta palabrita:

fetichismo.

1. m. Culto de los fetiches.

2. m. Idolatría, veneración excesiva.

3. m. Psicol. Desviación sexual que consiste en fijar alguna parte del cuerpo humano o alguna prenda relacionada con él como objeto de la excitación y el deseo.


Ampliando el círculo:

fetiche.

(Del fr. fétiche).

1. m. Ídolo u objeto de culto al que se atribuye poderes sobrenaturales, especialmente entre los pueblos primitivos.


Hay una cierta tendencia a pensar que el fetichismo se refiere únicamente a los pies, los tacones, las botas de cuero,... Está claro que es una premisa completamente falsa. Todos somos un poco fetichistas, ¿o no?

Vamos a abrir las puertas de este mundo y de nuestras mentes; yo me declaro fetichista de las sombreros, las corbatas y las perillas...

¿Y vosotros?