13 diciembre 2007

París, la ciudad del amor... y del sexo




Por una vez, y sin que sirva de precedente, os hablaré un poco de mi vida tras este muro informático.




Recientemente he visitado París, comúnmente conocida por monumentos como la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo y el Louvre; entendida como la ciudad europea del amor y el romanticismo (compitiendo con Venecia). Sus calles enamoran al que la visita, y el idioma es una delicia; no sólo porque es realmente sexy, sino por sus matices, sonoridad,...




Por supuesto, también hay lugar para el sexo "à foison"; concretamente, en la Rue Pigalle.






Se trata de un barrio que hay que visitar de noche, cuando está realmente animado, y como podréis observar por las fotos que hice, está plagado de sex-shops y locales de shows eróticos.




Los precios de entrada a los shows oscilan entre 30 y 50 euros, y son anunciados por empleados del local que intentan convencer a la gente que pasea por el barrio de que entre.




Además de los espectáculos eróticos, podemos disfrutar de un buen rato entrando a los grandiosos sex-shops, donde todas las perversiones encuentran su juguete ideal: consoladores, condones, botas, látigos, cine X, ropa interior, disfraces, máscaras, bolas chinas, juegos, ...




No suelo entrar en este tipo de tiendas, así que no puedo comparar los precios con los de España, pero sí os diré que jamás había visto tanto material, tan diverso y tan original.






Hacia el final de la calle encontramos el famosísimo "Moulin Rouge", reformado a imitación del anterior, y que ofrece, entre otros, el "French Cancan", un espectáculo muy famoso entre los turistas.



Descubriremos también un museo erótico donde podremos ver cosas tan curiosas como una silla para chicas en la que cinco lenguas se turnan para dar placer (parte inferior izquierda de la siguiente foto).



Sólo me queda decir que, si vais a París, no dejéis de pasear por esta calle y ver el ambiente que allí se respira, dejando a vuestra elección si queréis participar (o no) en él.