11 enero 2008

Mi destino (Primera parte)

Nuestro primer contacto físico fue el día que nos presentaron; por aquella época, ya se había puesto de moda la costumbre de saludar a la gente con dos besos en las mejillas, y en el círculo social en el que yo me movía habría sido impensable que yo no lo hubiera hecho; aunque a mí no me gustaba especialmente.

La anfitriona de la fiesta me recibió al llegar con una alegría fingida, recargada como el collar que envolvía su cuello, y me condujo al único grupo de invitados situado junto al gran ventanal del salón. Lo constituían varios hombres, entre quienes reconocí a mi gran amigo Jones y a su hermano; les acompañaban dos banqueros a quienes conocía de vista y un desconocido demasiado joven para los estándares de estas reuniones. No es que la gente fuera precisamente mayor, pero los hombres solían oscilar entre los cuarenta y los cincuenta años; mientras que las mujeres no solían tener más de treinta, que era la edad que aparentaba aquel hombre que me observaba con curiosidad.

Jones debió leer en mis ojos al acercarme a saludarle que deseaba acercarme a alguno de sus acompañantes porque pese a mi habitual reticencia al saludo, fui regalando ligeros toques de mis labios a cada mejilla que se me ofreció con una sonrisa enigmática; mientras él contemplaba embelesado aquel derroche de simpatía tan impropio de mí. Cuando por fin pude rozar su piel sentí como me invadía el olor a su colonia, suave, seductor, embriagador incluso; demasiado suave para resultar ofensivo, pero imposible de pasar por alto. Sin darme cuenta mi mano se acercó a la suya y se encontraron nuestros dedos, enlazándose durante un momento. Supe que mi noche estaba sentenciada irremediablemente, que mi destino estaba ligado a su cuerpo; y un estremecimiento dulce recorrió mi columna, centrándose en mi entrepierna...

... CONTINUARÁ

9 comentarios:

Cabezota sin remedio, corazón enorme dijo...

Me gusta tu ruleta rusa.

Sondeo dijo...

Los relatos son bastantes aburridos. A ver si mejoran.

Bacis

pandora dijo...

no puede empezar mejor la fiesta!!!!!!!

un beso, pandora.

Sherezade dijo...

Cabezota sin remedio: Lo siento, pero no lo pillo... :)

Sondeo: Me gustaría saber más: a qué relatos te refieres, porqué los consideras aburridos,... Puedes escribirme a galardiel(arroba)gmail.com

Pandora: Un buen principio es importante... ¡a ver cómo acaba! :)

Besitos a tod@s

panterablanca dijo...

Pues a mí me parece que el relato promete.
Besos salvajes.

ypariolaabuela dijo...

El comienzo es prometedor, sigue

Cabezota sin remedio, corazón enorme dijo...

Es que acostarse con desconocidos es como jugar a la ruleta rusa.

IGNACIO dijo...

La señal suficiente para una noche de calor.

La química se expande.

Besos.

Sherezade dijo...

Panterablanca: gracias :)

ypariolaabuela: por supuesto que voy a seguir, no te preocupes :P

cabezota sin remedio: cierto, ¿qué le pasará a nuestra desconocida? ¿acabará en la cama esa misma noche?

Ignacio: Se expande y multiplica, divide, arde, contagia...