27 febrero 2008

Mi destino (cuarta parte)


Volví a la fiesta, pero me sentía completamente fuera del ambiente y no tardé en retirarme a la habitación que una criada puso a mi disposición al manifestar mi deseo de dormir.

Como era mi costumbre (y lo sigue siendo), me desvestí y me acurruqué entre las mantas totalmente desnuda. Antes de que pudiera ponerme a pensar, mi mente había abandonado el mundo real para abandonarse a fantasías húmedas. En algún momento de la noche noté una presencia conocida que se tumbaba junto a mí y me vendaba los ojos. Adormecida, completamente quieta, sentí su pecho caliente contra mi espalda y una caricia en mis muslos. Era él.

Suave y contenido, rozó mis hombros con su lengua, erizándome la piel y despertándome del letargo en el que me hallaba sumida. Mi cuerpo cobraba vida gracias a sus manos expertas, que ahora se dedicaban a pellizcar mis pezones con fuerza y rudeza, mientras sus labios se perdían entre mi pelo, susurrando palabras eróticas.

Húmeda y anhelante, acogí sus dedos en mi sexo, los estreché y recibí sus mimos delicados. Cada vez más mojada, fui sucumbiendo a su voz pausada que me guiaba por senderos repletos de historias ardientes. Cerca ya del orgasmo, percibí su miembro duro contra mis caderas, y estallé entre imágenes de placer desenfrenado.

Y otra vez, sin darme tiempo a recuperar el aliento, desapareció silencioso de la habitación, dejándome esta vez con una venda en los ojos y una explosión entre las piernas.

... CONTINUARÁ

3 comentarios:

pandora dijo...

mira que hay sueños que parecen tan reales....jajaja, que no, que me encanta la historia, y esto de explicarla por partes...te deja frita pero al final le da un morbo que no veas!!!!!!!jajaja.

un beso, pandora.

Cabezota sin remedio, corazón enorme dijo...

La verdad es que le pones imaginación. Los hombres no le dedican tanto tiempo a la intendencia.

Sherezade dijo...

Pandora: mejor por partes, así os doy tiempo a que penseis en lo que pueda venir después...

Cabezota sin remedio: ¿Será verdad? Es que nuestro protagonista es un poco raro, no? :P

Besitos