11 febrero 2008

Mi destino (Tercera parte)


El primer botón se deslizó entre mis dedos; le siguió el segundo y el tercero y el cuarto, mientras mis ojos seguían fijos en aquel desconocido que provocaba en mí todo el placer de la perversión. Podía sentir la humedad en mi sexo, tan intensa como en aquellos fugaces instantes de pasión juvenil, antes de que la sociabilidad de mi caracter me redujera a un animal incapaz de sentirse a si mismo sin los demás.

Fui consciente de cada trozo de mi que destapaba al abrir la camisa, sabía el deseo que provocaba el vello suave que cubría mi vientre, la curva perfecta de los pechos recogidos en un sujetador de encaje blanco, la piel levemente erizada de mi cuello, el temblor de mis manos, mi mirada lasciva. Su anhelo podía palparse en el aire que separaba su cuerpo del mio, notaba que su respiración se aceleraba a medida que la tela se escurría por mis hombros y caía, vacía de contenido y de causa, inerte, sobre la alfombra roja.

Su voz ronca llenó la habitación al pedirme que me diera la vuelta y apoyara los antebrazos sobre mi nuca. Quedé casi ciega, en la semioscuridad de la habitación, envuelta en sombras, vibrando de avidez, percibiendo sus pasos acercándose, su respiración ardiente junto a mí, sus manos en mis pechos, pellizcándome los pezones con vehemencia, paseando su lengua por mis omóplatos, bajando hacia el ombligo, recreándose al ver cómo intentaba no moverme y romper el hechizo. No sé decir cuánto tiempo permanecimos así, él explayándose con mi torso desnudo, yo inmóvil.

De repente, me giró hacia él y posó sus labios en los míos para darme un beso suave y lánguido. Me ordenó que me vistiera y salió de la habitación, dejándome sola, enardecida...

... CONTINUARÁ

8 comentarios:

pandora dijo...

aysss, que largo se me está haciendo!!!! seguro que valdrá la pena esperar!!!

un beso, pandora.

Sherezade dijo...

Quien sabe qué aventurillas le esperan a nuestro animal social ;)

monica dijo...

He llegado por aquí desde otro blog...
Me voy a leer el resto y ya te cuento, pero esto me ha gustado...

Besos

j dijo...

Me gusta la situación, pero no creo que reaccionara como él lo hizo.
Por ejemplo..., yo intentaría entender eso de que tu sociabilidad ya no te deja sentirte a tí misma y me pondría de arreglarlo, je, je, je. Mecánico que es uno.
Un beso peninsular.

Sherezade dijo...

Mónica: esperamos impaciente tu comentario general :)

j: precisamente intenta arreglarlo haciendo que se sienta a si misma, sin los demás... ¿o no? quien sabe lo que pasará por la cabeza de nuestro desconocido misterioso...

Cabezota sin remedio, corazón enorme dijo...

Ese método es más efectivo que la marcha atrás.

Nosotras mismas dijo...

Pasaba a saludarte y a llevarme tu post, para leerlo más tarde. Ahora las obligaciones, me hacen posponer los buenos momentos.

Mañana volveré para dar mi voto

Un abrazo

Sherezade dijo...

Cabezota sin remedio: y que lo digas ;)

Nosotras mismas: Ya me dirás que te parece...