01 abril 2008

Striptease
















Me miras indeciso, sin saber a qué atenerte, casi se podría decir que nervioso. Me sitúo tras de ti y abrazándote la cintura te susurro de nuevo que te sientes.

- Sabes que no me gustan las sorpresas.

- Esta te gustará - te digo y sonrío, pícara, para convencerte.

Te acomodas por fin en la silla y me miras extrañado mientras te ato las manos para que no puedas tocarme. Me alejo sinuosa hacia el equipo de música y dejo que sonidos chill out invadan la habitación. Tu observas sarcástico que tu asiento está situado frente a un espejo de cuerpo entero.

Sin dejar de mirarte, contoneo mis caderas al ritmo lento de la música y te acaricio el pecho. Un beso tranquilizador en la frente y me alejo de nuevo.

Bailo, y mis manos se deslizan a lo largo de mi cuerpo, acariciándome y desabrochando la camisa de colegiala. En un solo gesto, me deshago de la falda y dejo caer la camisa. La música va "in crescendo", y me acerco al espejo para apoyarme en él y mostrarte una visión perfecta de mi culo. Cuando vuelvo a posar mis ojos en ti, ya no sabes a dónde mirar, dividido entre lo que puedes ver de mi cuerpo y lo que te muestra el espejo, mi cómplice.

Me aproximo a ti, sentándome sobre tus rodillas para quitarme el sujetador y pasearme a tu alrededor. Abandono mis braguitas sin apartarme demasiado, para tumbarme en el suelo frente a ti y jugar con mi cuerpo, como lo hago cuando estoy sola. Pero ahora tú me miras y eso me vuelve loca, y me atrevo a ponerme a cuatro patas de cara al espejo sin parar de tocarme, y siento cómo tu respiración se acelera con la mia, y cómo luchas por deshacerte de los nudos.

Mi orgasmo está cerca y decido darme un respiro, mis dedos bajan tu cremallera y mi lengua, ansiosa, recorre tu miembro. Tu corazón se acelera y las palmas de las manos te sudan, pero estoy decidida a no dejarte escapar y cuando te veo preparado me siento sobre ti, de espaldas, para que observes en el espejo el vaivén de mis pechos, hasta que los dos, rendidos, nos derramamos en un mar de sonrisas, contracciones y felicidad.

9 comentarios:

Mónica dijo...

Que sexy...
Se vuelven locos ante estas situaciones

Un beso

Sherezade dijo...

Suelen, me pregunto si me gustaría tanto si fuera el chico el que se desnudara...

j dijo...

Anda! qué reforma tan agradable de blog. Me gusta mucho más ahora. Y mmm, la historia no está nada mal tampoco...
Veo que la Semana Santa te ha sentado pero que muy bien.
Mk mk

Sherezade dijo...

Me alegra de que te gusten (ambas cosas)

Muá

ypariolaabuela dijo...

El hombre desnudándose así no dice mucho en lo general. Pero si sabe acompañarse de un contexto perfecto (lugar, luz, morbo) para el momento puede ser incluso mejor.

Sherezade dijo...

Ypariolaabuela: creo que un día de estos deberías hacernos una demostración... :P

ypariolaabuela dijo...

No me tenteis, no me tenteis... Lo pensaré y te lo haré llegar por escrito. Tu evaluarás si estoy en lo cierto o no.

Sherezade dijo...

Je je je

Me encantaría... si no sabes mi e-mail, te lo doy: galardiel@gmail.com

Espero impaciente

Anónimo dijo...

de un gusto sincero e impresionante.
mi enhorabuena