30 mayo 2008

Cumpleaños feliz

Vine al mundo un día como hoy, 30 de mayo, hace 26 años.

Hace 12 años experimenté por primera vez la delicia de un cuerpo desnudo.

A pesar de mi pronta iniciación, seis años atrás no podía imaginar todo lo que el sexo podía dar de si mismo.

Hace poco más de tres años, empecé a publicar mis relatos eróticos.

En diciembre de 2005 este blog vio la luz. Más de 60.000 visitantes han disfrutado de sus páginas desde entonces.

El año pasado por estas fechas, me regalé a mi misma el dominio cuerposenlazados.com

A principios de este año añadí las encuestas, y ya van veinticinco.

A día de hoy, sigo compartiendo mis descubrimientos, mis sensaciones, experiencias y fantasías a través de este blog.

Hoy sólo pido un regalo: que el tiempo no me robe estas ganas de aprender, el ansia de la piel de otro, el placer por lo erótico, y sobretodo, la gente que, como vosotros, me acompaña en mis viajes.

Muchas gracias a todos,

27 mayo 2008

Irreconciliables

Hacía tiempo que no escribía poemas, la prosa me parece más cálida para el erotismo, me gusta más cómo me acuna. Pero hoy... hoy os dedico un poema que es tan erótico como romántico.


Evitas mi mirada, y exiges
más
mucho más de lo que puedo darte,
de lo que puedo imaginar.

Te di
mi cuerpo, mis ganas, mis alas;
recibiste todo con los brazos abiertos,
con el cuerpo ardiente y la pasión a flor de piel

Absorbiste,
insaciable, de mi sexo, mi vida y mi aliento.

No te bastaron mis manos,
las noches a tu lado,
las fantasías descubiertas,
los arañazos sobre mi pálida piel.

No te bastaron,
ahora estoy vacía,
de ti, de amor, de deseo.


Foto de Oleg Kosirev

21 mayo 2008

Sin cuartel


Culebras salen de tus labios y se enredan en mis muñecas, "puta", susurras en mi oído y atraviesas mis barreras, me pones a mil aunque yo pretenda evitarlo, esconderlo o negarlo; lo notas en mi entrepierna cada vez más húmeda, "zorra", me dices mirándome con odio y yo no sé si lo estás fingiendo o de verdad te repugna que una cosa así pueda gustarme, y sin embargo sigues insistiendo, nombrando palabras que ahora no puedo pronunciar por el rubor que me provocan, letras enlazadas que me erizan la piel y me endurecen los pezones. Tu mano se dirige con fuerza hacia mi trasero, me pegas sin delicadeza, sueltas tu rabia contenida, me castigas, me muestras todo aquello que yo tenía miedo de aprender. Mis caderas te llaman, te buscan y te encuentran, erecto y ansioso, dispuesto a usar toda la violencia que eres capaz de engendrar. Puedes ver el miedo reflejado en mis pupilas pero me embistes como un animal atacando a su presa, sin cuartel, sin descanso. No es sólo sexo, es más que eso, lo noto en mis entrañas, te noto cabalgándome como nunca y sé que te está gustando tanto como a mí; siento que se acerca mi orgasmo, se abate sobre mí, implacable, imparable, me tensa los músculos a su paso, exploto, sorprendido me miras y pareces volver al dormitorio, coges mi melena y me obligas a darme la vuelta para penetrarme de nuevo, por atrás, buscas tu placer, sin importar los quejidos que emite mi garganta, y cuando al fin te derrumbas convertido en un jirón de espasmos incontrolados sé que hemos transgredido las normas inútiles que yacen ahora, rotas, a los pies de la cama.

13 mayo 2008

Relatos Autobiográficos

La encuesta de estas dos últimas semanas ha tenido miga:

Y como creo que se lo merece, voy a dedicarle el post de esta semana. Y me va a tocar mojarme...

Según los votantes (21 en total), la historia autobiográfica por excelencia es Ella; seguida de muy cerca por Sólo una noche, Sorpresa y La oficina. Atrás quedan Para ti, El garaje, Látex y Striptease.

Como supondreis, ninguna de ellas es completamente autobiográfica. Algunas situaciones, aunque reales en esencia, estan un poco trucadas para que los/las afectados/as no se reconozcan en ellas, o para que la gente que me conoce en persona no sepa detalles escabrosos de mi vida sexual, y los disfrazo de ficción.

No obstante, uno tiene lo que se busca, y cuando puse esta encuesta ya sabía que tendría que dar una respuesta sincera sobre lo que preguntaba.

Lamento deciros que "Ella" no es real; ni siquiera se puede decir que estuviera basado en un hombre y que le haya cambiado el sexo por diversión; es completamente fictíceo; así como también son completamente inventados "Sorpresa" o "Látex".

"Sólo una noche" es, como habeis adivinado, autobiográfico. También lo son "Para ti" (aunque ninguno de los dos hombres era mi pareja) y "Striptease" (eso sí, el final fue diferente).

Sobre los otros dos, diré que no son reales en cuanto a haber pasado, aunque sí he fantaseado con ello.

Espero vuestros comentarios...

06 mayo 2008

Recuerdo

- ¿Te acuerdas? (la voz tiembla)

- Quizá... (ella empieza a sentirse acorralada, se le tensan los músculos de la espalda imperceptiblemente)

- Solía agarrarte fuerte de las caderas y empujar, tomarte como algo de mi propiedad... (se ríe, jocoso, disfruta del momento) me gustaba amarrarme a tu culo, siempre tan duro.

- Si, me acuerdo (un poco molesta quizás, no piensa darle lo que él ansía. Ya no le hace tanta falta)

- Te gustaba que te cogiera la coleta y tirara de ella... (la voz se vuelve más suave, evocadora) la mayoría de mis castigos eran por eso, debías decir "No", y en cambio no parabas de pedirme más. Cuántos latigazos te podrías haber ahorrado... (acaricia la mano femenina que reposa, tranquila, sobre la mesa)

- Sí (le interrumpe, no quiere oírlo). Ahora ya no hago esas cosas (ahora la que se ríe es ella, juguetona, se sabe en posesión de otra realidad, y retira la mano con disimulo, como si la necesitase para atarse la cabellera)

- Deberías hacerlo, estabas muy guapa suplicando que te permitiera tener un orgasmo, que te lo regalara yo (pícaras, las palabras intentan en vano perforar la máscara de ironía de la chica)

- Y tú te regodeabas en tu poder... (su voz se desvanece suavemente, transportada al pasado), me enseñaste mucho...

- Nunca supiste agradecérmelo como debías (una carcajada se le escapa, quiere recuperar el dominio sobre ella y recurre a trucos ya obsoletos)

- ... (no contesta, no sabe si complacerle o mantenerse distante)

- Pero me daba igual, porque me volvías loco (la mira directamente a los ojos, persigue minar su resistencia)

- Sí, aunque al final, eso no sirvió de mucho (busca de reojo el reloj y hace un gesto que indica que se ha hecho tarde). Debo irme... (se levanta, sus labios se acercan a la mejilla del hombre y posan sobre la mejilla un beso dulce)

- ¿Tan pronto? (parece sorprendido, aunque no lo está)

- Sí, va siendo hora de que deje descansar un poco a mi esclavo (coge una correa que descansa en el respaldo de la silla) ¿verdad, cariño? (susurra dirigiéndose a un chico que espera, sentado a su lado, que la cuerda le guíe a la salida)

Él la observa marcharse, erguida y felina como se le impone a una buena ama, y rememora con un nudo en la garganta aquellos tiempos en que fue la sumisa más dominante que jamás conocería.