25 enero 2009

Qué se le va a hacer


Me pones. Qué se le va a hacer si mis labios se entreabren, húmedos y palpitantes, a la espera de ese beso que sé que será desgarrador. Mi cuerpo se anticipa al calor del tuyo; le espera como agua de mayo, para que venga a calmar mi sed. No provoco esa calidez que se expande desde el epicentro de mis muslos hasta el alba cálida de mis muslos hasta el alba cálida de mis pezones erectos. Ansiosos por que los toques, apenas el roce de la camisa les desata, en mi entrepierna la embriagadora ansia de tu sexo amigo; amante. Nada puedo desear salvo tu lengua, por mi vientre y en mi boca, recorriendo suavemente mi piel ardiente y desesperada.
Eres la cara oculta de la luna próxima a desvelar su misterio entre arañazos y gemidos, en lo más profundo de mí, en el cielo de mi lecho.

05 enero 2009

Clandestino

















No puedo más. Te has pasado toda la noche provocándome, deslizando tu pie bajo la mesa para acariciar mi pierna, mi muslo, mi sexo. Lo encontraste erecto, te excitó más de lo que esperabas y entonces decidiste atraparme en tu red: un tirante que se desliza hombro abajo para descubrirme que no llevas sujetador, una mirada de reojo cargada de pasión y desenfreno, un suspiro, una risa. Te has dedicado a conseguir que cada centímetro de mi cuerpo te deseara. Lo has conseguido, pero no vas a pasar de aquí.

Camino a casa, las luces de la ciudad parecen tenues en esta noche tan oscura, y te arrastro hacia un portal que nos ampare y evite miradas desconocidas. Apoyada contra la pared, tu lengua me incita, y sonríes de nuevo, traviesa. Te agarro por la cintura y te pongo entre mi espada y tu pared. Mis manos suben tu falda para descubrir que no llevas nada más que la pasión derramándose por tus muslos; muslos que agarro para subirte a mi altura y besarte con fuerza. Te muerdo, los labios, el cuello, la oreja. Gimes a la calle desierta, y me pides que te folle. Nada podía enardecer más la lascivia que has cultivado durante la cena, y me desabrocho con nerviosismo los pantalones para penetrarte; para quedarme así un momento y embestir con el ímpetu del amante ambicioso. Insaciable, me muevo sin parar, arrancándote sonidos guturales que casi son gritos, que fluyen por mi espalda junto a tus uñas.

Te miro a los ojos cuando llega un orgasmo arrasador que hace temblar mis rodillas, me miras a los ojos cuando sientes cómo el éxtasis me recorre, y sonries altiva de nuevo, al ver el resultado de tu desafío.

01 enero 2009

Un año movidito


A pesar de que hace mucho ya que no cuelgo nuevas historias en este blog, no he querido cerrarlo, porque espero que tarde o temprano pueda recuperar parte del tiempo que invertía en él.

Este ha sido un año de muchos cambios; ahora estoy estudiando mientras que el año pasado estaba trabajando y, aunque parezca mentira, los estudios me roban muchas más horas que el trabajo de oficina.

Otro gran cambio ha sido el del escenario: atrás quedaron las playas del mediterráneo, sustituidas por cerros cubiertos de nieve. Creo que puedo afirmar que jamás un año me había traído tantas novedades, y tan buenas.

Para el 2009 os deseo que consigáis todo lo que os propongáis, y es un deseo que extiendo a mí misma, con la esperanza de que los cambios experimentados tomen forma y se conviertan en el futuro soñado.

Muchos besos a todos, y muchas gracias por seguir ahí. Ya sabéis que podéis escribirme todos los mails que queráis a galardiel(arroba)gmail.com; los contestaré todos en cuanto tenga un instante.

FELIZ 2009!

P.D.: La foto me la hizo mi hermana estas Navidades