
No sé muy bien lo que estoy haciendo aquí; ayer por la noche, después de elevarme al cielo pensando en ti, me parecía muy buena idea acudir a tu despacho... pero nada está saliendo de acuerdo con ninguna de las situaciones que me había planteado y para las que tenía una respuesta preparada.
No sé qué decirte para que abandones tu trono más allá de la mesa y te acerques a mí, la opción de acercarme yo me parece demasiado descarada; opto por preguntarte qué opinas sobre mi último informe y, por fin, me invitas a ver algo del papel que reposa frente a ti; decido dejar mi timidez sentada en la silla y me acerco sugerente, hasta situarme a tu lado e inclinarme hasta que la camisa que cubre mis pechos se entreabra y mi brazo roce tu hombro.
Ahora puedo notar tu turbación, la piel erizada de tus antebrazos, la vacilación en elegir las palabras, y las miradas de soslayo que diriges constantemente más allá de mi cuello. Me deseas, te deseo, te imagino tomando mi mano entre las tuyas y besándome salvajemente, apartando sin delicadeza las cosas de la mesa y lanzándome sobre ella... Pero sigues ahí, incapaz de dar un paso más, como yo, atados por lazos invisibles que no podemos arrancar.
No sé qué decirte para que abandones tu trono más allá de la mesa y te acerques a mí, la opción de acercarme yo me parece demasiado descarada; opto por preguntarte qué opinas sobre mi último informe y, por fin, me invitas a ver algo del papel que reposa frente a ti; decido dejar mi timidez sentada en la silla y me acerco sugerente, hasta situarme a tu lado e inclinarme hasta que la camisa que cubre mis pechos se entreabra y mi brazo roce tu hombro.
Ahora puedo notar tu turbación, la piel erizada de tus antebrazos, la vacilación en elegir las palabras, y las miradas de soslayo que diriges constantemente más allá de mi cuello. Me deseas, te deseo, te imagino tomando mi mano entre las tuyas y besándome salvajemente, apartando sin delicadeza las cosas de la mesa y lanzándome sobre ella... Pero sigues ahí, incapaz de dar un paso más, como yo, atados por lazos invisibles que no podemos arrancar.
(Continuará)
10 comentarios:
Solo falta encontrar el momento..precioso..
Seguiré expectante..
Besitos dulces..
Ya falta poco....
Un besazo, preciosa
Generalmente nada sale como lo habíamos pensado. A veces es aún mejor...
Muy interesante. Volveré a ver que pasa.
Un beso
Te esperamos; un beso muy grande y bienvenida
Cuando la desesperación y el deseo se apoderen de ti a más no poder todo saldrá como la erupción de un volcano contenido..
exacto, y suele ser muy placentero...
Un besazo
Cuando sucumbas.... va a ser bestial!
Un besote
Como mínimo, será excitante...
Si una cosa tienen en común todos tus relatos es que la fantasía, al final, siempre se termina por cumplir; nos sorprenderás esta vez haciéndo volar sólo la imaginación?
Anónimo, tienes razón, pero es que para que se quede en imaginación ya tenemos la vida diaria...
Un besazo
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