
Sé que no me engaño, que tras tu fachada distante se esconde la morbosidad y el anhelo, el ardiente propósito de seducirme y sumergirme en un baño de lujuria incontenida; sé que no son divagaciones, que me observas cuando crees que no te veo, que te acercas un centímetro más de lo debido, que te apetece revolverte conmigo en un mar de sudores y escalofríos,...
No puedo ir más allá, te levantas y comentas que esperas una llamada. Es la señal de alarma, la pared que interpones cuando sientes que estas demasiado cerca de la línea que deseas cruzar. Y yo, de nuevo, claudico y salgo por la puerta con una sonrisa tímida y triste en los labios. Quizá la semana que viene, cuando venga a entregarte mi próximo informe, pueda diluir esa frontera.
8 comentarios:
Creo que ya es la hora de plantar solución. Así no hay quién aguante. Piensa que el está en la situación más incomoda.....es el jefe....
je, je, je,... el final queda en manos del lector...
Pero niñaaaaaaaaaaaa!! Dale una patada en el silla, tira las cosas de la mesa de un manotazo y cómele la boca a ver si se le pasa la tontería de levantar muros..
Besitos dulces guapaaaa!!
Waho Susy, parece que tú no dejarías llegar esto tan lejos... ;)
Un besazo
Qué ganas de darte todo lo que pides.
Si ganas tiene.... pero no se atreve...
sherezade como siempre genial. espero que nunca dejes de escribir estos relatos cortos. o que saques algún libro con ellos... llevo leyéndote hace por lo menos 2 años, a temporadas, y el tal henry miller ese no sé dónde aprendió a escribir :P
un beso y el deseo de que sigas encontrando la inspiración.
ferrett
Muchísimas gracias, aunque creo que no merezco tales elogios, me conformo con gustar a gente como tú.
Sobre lo de la recopilación, no se me había ocurrido... quizá sea una buena idea :D
Un besazo
Publicar un comentario en la entrada