09 junio 2009

Primavera

El erotismo se esconde en los sitios más insospechados: esperando en un semáforo, una persona al otro lado de la calle nos mira con una intensidad que nos estremece; la chica que toma el café en la mesa contigua se acaricia suavemente el cuello mientras lee con fruición el periódico; un chico se cruza con nosotros y su brazo nos roza; una bella mujer cruza las piernas dejando al descubierto parte de un muslo suave y bronceado; el autobús te obliga a situarte cerquísima de alguien que te parece tremendamente atractivo;...

Inevitable, parece surgir con más ímpetu en verano, cuando las chicas dejamos al descubierto nuestros hombros y escotes, mostramos las piernas y los ombligos salen a la luz. Los colores oscuros desaparecen y un mundo de colorido atrae nuestras miradas hacia los puntos más calientes de la anatomía.

Bendita primavera, cuando el calor permite deshacerse de cuellos altos y chaquetas que esconden la figura, pero todavía no es tan apremiante como para provocar molestos sudores e incomodidades. El sol acaricia suavemente y los ánimos suben por las nubes; las emociones, a flor de piel, a veces nos traicionan y nos descubrimos mirando con deseo y fijación.

Espero que lo estéis disfrutando al máximo, nos quedan cuatro meses por delante para aprovechar el buen tiempo; luego, de nuevo el frío invierno...

Siento mis largas ausencias, pero los exámenes y las clases me absorben por completo. Esperemos que en breve pueda disfrutar de unas merecidas vacaciones (aunque sólo sean ficticias).