03 agosto 2011

Tres en la habitación (segunda parte)

Aquí podeis leer la primera parte de la historia... ¿cómo conocieron Marco y Toni a Darío?

Silvia buscaba las llaves en su bolso para abrir el portal del edificio donde vivía cuando les vio llegar por la calle en penumbra. Esa noche, Marco y Toni iban acompañados por un chico desconocido. La curiosidad le pudo, y decidió remolonear un poco para tener la oportunidad de subir con ellos en el ascensor.


Al llegar junto a ella, Marco la besó en los labios y le presentó a su nueva adquisición: Darío. Era un chico muy guapo, de mandíbula cuadrada y barba de dos días. Tenía, además, un cuerpo de adonis bronceado. Sonreía con los labios y con los ojos, mientras su mano se deslizaba por la espalda de Marco hasta su trasero, ante la resignada mirada de Toni. Marco mordió con suavidad el labio inferior de Darío y luego agarró a Toni por la cintura y le besó con fuerza, sin dejar que su mano abandonara la nuca de Darío.

Silvia sintió cómo su excitación se reflejaba en sus ojos, y decidió llamar al ascensor a pesar de que deseaba que no llegara nunca. Seguía viendo a través del reflejo en las puertas plateadas cómo los tres chicos subían el tono de sus juegos. Darío había desabrochado la camisa de Toni, que ahora recibía las caricias de Marco en sus muslos, y los suaves besos de Darío en su espalda.

Las puertas se abrieron, y todos entraron. Sin preguntar, Silvia pulsó el botón del ático y se volvió había el espejo. Marco y Darío cuchichearon un poco y, un instante más tarde, Darío empujó a Toni contra una de las paredes y se situó detrás de él, impidiendo que se moviera. Le desabrochó el pantalón y, bajándolo un poco, empezó a masturbarle mientras le mordía el cuello, cada vez más fuerte.

Los gemidos de Toni llenaban el ascensor y los oídos de Silvia, que los observaba extasiada a través del espejo, consciente de la humedad que mojaba ya sus muslos. Marco se acercó y rodeó con un brazo la cintura femenina, mientras con la otra mano levantaba la falda y deslizaba los dedos bajo el tanga. El altavoz emitió un pitido y las puertas se abrieron. Al salir, Toni abrió la puerta del décimo A y condujo a Darío al interior.

Marco cogió la mano de Silvia, que ya se dirigía al décimo B, y quedaron frente a frente, mirándose. Los ojos de Marco prometían una noche inolvidable, y Silvia, tras dudar unos instantes y por primera vez, se dejó guiar y entró, precedida por Marco, en el 10ºA.

3 comentarios:

Dr.tomby dijo...

Mmm, me olvido del 10b y acompaño a la gente del 10a si hay 3ª parte jajaja, muy listo el marco jejeje, si esque el vicio es vicio ;)

Sherezade dijo...

Por supuesto que hay 3ª parte... y lo mejor es que ya está casi lista ;)

Dr.tomby dijo...

Parece que las vacaciones te han puesto las pilas, haber como va la 3ª entonces!!

PD: No cambio de idea, acompaño a los del 10a xD!!