09 diciembre 2012

Buscando inspiración

Recorro con mi lengua tu nuca... te saboreo. Miro cómo tu piel se eriza con el contacto húmedo de mis labios... te observo. Deslizo mi nariz por tu cuello aspirando el suave olor que desprendes... te huelo. Mis manos siguen la curva de tus muslos y se internan buscando tu sexo... te acaricio. Tu boca se entreabre y un suspiro escapa de tu garganta... te oigo.

Intento abarcar todo lo que tengo a mí alcance, tus reacciones, tu piel, tu contacto. Ansiosa te muerdo, te beso y te desnudo, y cada trozo de tu piel queda grabado en mi mente, anoto cada punzada que siento en la entrepierna cuando me acaricias y te agarras a mis pezones. Mis cinco sentidos están alerta, te disfrutan, te devoran. Mi mente se abre, te absorbe, y mi sexo te recibe impaciente.

Me penetras con un ritmo tan lento que incluso resulta doloroso. Suave, queriendo prolongar el placer todo lo que la noche nos permita. Y yo me dejo hacer, correspondiendo con mis caderas a tu vaivén, agarrándote del pelo para guiarte a mis pezones, que engulles hasta perder la respiración. El deseo te posee, y te mueves con él, sobre mí, dentro de mí, mientras tu pulgar me lleva cerca del cielo, al borde cristalino donde el orgasmo es casi inevitable. 

Y te detienes, vuelves a ralentizar el ritmo, sólo un instante, para que coja aire y pueda expulsarlo después con mis gemidos, llenando la habitación a la vez que mi cuerpo se tensa y se destensa en contracciones tan intensas que te conducen a ti también al orgasmo, hasta rendirte, sudoroso y agotado.

2 comentarios:

sexxxmarket - sex shop online dijo...

Uff que subidón de temperatura!!! Muy buen relato lleno de pasión y de mucho erotismo.

Sherezade dijo...

Muchas gracias :)