19 febrero 2013

Bajo el sol

El sol de primavera les calentaba la piel, y el agua del lago las mecía suavemente. Ana propuso poner la sombrilla a un lado de la barca, y ambas se tumbaron debajo, completamente relajadas.

La mano de Elena se acercó suavemente a la de Ana, acariciándola, y se miraron. Casi sin darse cuenta, sus bocas estaban entrelazadas en un profundo beso, del que escaparon con las mejillas encendidas y el aliento entrecortado.

Con un gesto gatuno, Elena retiró el bikini de los pechos de Ana, dejando al descubierto sus pezones erectos y sus pequeños pero firmes senos. Besó la tersa piel y la recorrió con su lengua, perdiéndose en el dulce olor que el cuerpo desprendía. Se deslizó por el estómago, dejando un rastro de saliva junto a su ombligo, provocando que la piel se erizara.

Ana entreabrió las piernas y Elena deslizó los dedos entre sus muslos, se inclinó más y descubrió con su lengua el hinchado clítoris, el húmedo sexo palpitante, ansioso de caricias. Fue lenta como la tarde, explorando todos los rincones, sin vacilar nunca en el ritmo, y recibió el orgasmo de Ana con una sonrisa.

El beso que le dio después sabía como un trozo de cielo.

La próxima historia, el martes 26

La foto es de Fäulein, extraída de la selección de El Cultural

No hay comentarios: