31 mayo 2013

La sauna (Segunda y última parte)


Me encuentro atrapada entre su cuerpo caliente y la madera ardiente de la sauna. El sudor empieza a empapar mi nuca y su pecho, pero la verdad, no me importa en absoluto. Es más, toda esta situación me excita como nunca habría imaginado. La sangre abandona mi cabeza y ya no puedo ni pensar, sólo soy consciente de sus manos pellizcando mis pezones, de su pene erecto contra mi muslo, de sus besos furiosos y su lengua invadiendo mi boca.

Estoy húmeda de pasión y ansiedad, le quiero dentro de mí, pero me siento incapaz de hablar, tengo miedo de que si abro la boca y abandono sus labios no voy a poder evitar gritar. Pero es él quien abandona mi boca para morderme el cuello, y yo me aferro a su pelo con una mano mientras con la otra guío su miembro duro hacia mi sexo. Él me mira durante un instante y de repente me penetra con todas sus fuerzas, invadiéndome. Me abro para él  empiezo a mover las caderas.

Él sujeta mis manos sobre mis hombros con una sola mano, se mantiene quieto y deja que yo me mueva, y desliza su otra mano hacia mi clitoris. Sus movimientos son circulares, firmes pero suaves, y yo me adapto a él, busco mi placer sin pensar en el suyo. Mi propio egoísmo me excita y me lleva a la cima de un orgasmo que le envuelve y provoca el suyo.

La próxima historia, el domingo 9 de junio

22 mayo 2013

La sauna (Primera Parte)

Salgo del jacuzzi, me quito el bañador y me dirijo a la sauna. Entonces me doy cuenta de repente de que la gente ha ido abandonando el Spa, y que ya sólo quedo yo y un hombre que me mira desde el otro lado de la piscina. Es alto, fibroso, con una barba incipiente que decora sus pómulos marcados y unos ojos verdes profundos que se clavan en mí... Siento una punzada de deseo en el vientre cuando empezamos a andar los dos hacia la sauna.
Llegamos casi a la vez, y él se apresura para abrir la puerta y dejarme pasar, rozándome el brazo con su movimiento y haciéndome estremecer. Soy consciente de que la situación me excita, de que él tiene el cuerpo de un Adonis, y de que como se acerque y me provoque, me va a encontrar. Y eso también me excita, el saber que sería capaz de acostarme con un desconocido, en una sauna a la que cualquiera puede entrar...

Me quito la toalla de espaldas a él, la coloco sobre el banco de madera, quedándome totalmente desnuda y me doy la vuelta. Él sigue de pie en la puerta, sin moverse, con la toalla cubriéndole lo que parece ser una erección de lo más interesante. Yo, descarada y notando cómo se humedece mi sexo, me siento sobre la toalla y entreabro las piernas mientras me inclino hacia adelante, desafiante.

Es la señal que él necesitaba: se acerca a mí como un rayo y me besa con fiereza, inclinándose sobre mí y empujándome contra la pared. No puedo evitarlo, y un gemido escapa de mis labios.

Continuará el miércoles 29 de mayo...


15 mayo 2013

Cómic erótico

Hoy no hay historia sexy, pero a cambio, os dejo algo que creo que excitará la imaginación de más de uno (y de una): una recopilación de cómics eróticos que podéis ver y descargar.

Ahora que se acerca el verano, es buen momento para empezar a ponerse al día, y nada mejor que la recopilación que ha hecho el autor de este blog, donde podemos encontrar historietas publicadas en la Play Boy.

Espero que lo disfrutéis y nos vemos el próximo miércoles 22.


08 mayo 2013

De aquí a la eternidad

Se acerca el verano, y con él, una fantasía que a muchos les atrae: el sexo en la playa. Aunque cada vez es más difícil encontrar un lugar tranquilo lejos de las masificaciones, si tenéis oportunidad, os lo recomiendo.

El sol nos calienta y las olas arrastran con ellas el calor de esta tarde de verano. Me besas y siento cómo me derrito entre tus brazos. Tu piel caliente contrasta con el agua fría que lame nuestros cuerpos. Rodamos por la orilla desierta, reímos, nuestras bocas juegan a ir y venir como la marea que nos acaricia, te provoco alejándome de ti sólo para venir a buscarte al instante.

Al fin te colocas sobre mí y nos miramos, risueños y con las respiraciones aceleradas, excitados por la proximidad de nuestros cuerpos y el miedo a que alguien venga a interrumpirnos. Te beso de nuevo con toda la intensidad de la que soy capaz, entreabro las piernas y te atrapo en mí. Te mueves con el vaivén de las olas, penetrándome hasta las entrañas y sin dejar de mirarme. Acompasamos nuestros movimientos al mar y olvidamos lo que nos rodea. Gimes, jadeo, y cuando llegas al orgasmo me besas con tanta fuerza que se me olvida respirar.


Minirelato inspirado en la escena de la playa de "De aquí a la eternidad", una escena que, aunque bastante "light", es también evocadora. "Nunca nadie me había besado así antes", murmura una emocionada Deborah Kerr a Burt Lancaster. La fotografía es un fotograma de esa misma escena.

La próxima historia, el 15 de mayo.