22 mayo 2013

La sauna (Primera Parte)

Salgo del jacuzzi, me quito el bañador y me dirijo a la sauna. Entonces me doy cuenta de repente de que la gente ha ido abandonando el Spa, y que ya sólo quedo yo y un hombre que me mira desde el otro lado de la piscina. Es alto, fibroso, con una barba incipiente que decora sus pómulos marcados y unos ojos verdes profundos que se clavan en mí... Siento una punzada de deseo en el vientre cuando empezamos a andar los dos hacia la sauna.
Llegamos casi a la vez, y él se apresura para abrir la puerta y dejarme pasar, rozándome el brazo con su movimiento y haciéndome estremecer. Soy consciente de que la situación me excita, de que él tiene el cuerpo de un Adonis, y de que como se acerque y me provoque, me va a encontrar. Y eso también me excita, el saber que sería capaz de acostarme con un desconocido, en una sauna a la que cualquiera puede entrar...

Me quito la toalla de espaldas a él, la coloco sobre el banco de madera, quedándome totalmente desnuda y me doy la vuelta. Él sigue de pie en la puerta, sin moverse, con la toalla cubriéndole lo que parece ser una erección de lo más interesante. Yo, descarada y notando cómo se humedece mi sexo, me siento sobre la toalla y entreabro las piernas mientras me inclino hacia adelante, desafiante.

Es la señal que él necesitaba: se acerca a mí como un rayo y me besa con fiereza, inclinándose sobre mí y empujándome contra la pared. No puedo evitarlo, y un gemido escapa de mis labios.

Continuará el miércoles 29 de mayo...


2 comentarios:

Sr. Alex dijo...

Deseando leer la continuación.

Un abrazo!

http://diariodeunaesposaobediente.blogspot.com.es/

Sherezade dijo...

Llegará en breve... Por cierto, me ha encantado tu blog ;)

Besos y bienvenido!